Cuando nuestra IA no sabe, lo dice.
ARIA es el asistente de diagnóstico de Integra Núcleo. Aprende de los diagnósticos que su técnico confirma en su taller. Y hay tres cosas que hace —o que no hace— que le van a importar.
Medimos si acierta. Si deja de acertar, no sale.
Antes de publicar cualquier cambio, ARIA se prueba contra casos de diagnóstico reales con su causa ya confirmada. Si acierta menos que el mínimo que nos exigimos, el cambio no sale. No queda a criterio de nadie.
37 casos reales
Cada uno con su causa ya confirmada por un técnico. No son ejemplos inventados para que salga bien.
85 % es el mínimo
Si acierta menos que eso, el cambio no se publica. Ni cuando tenemos prisa.
48 de 48 en la última medición
Medido el 9 de setiembre de 2026. Es cómo le fue en esos casos, no una promesa de acertar siempre en su taller.
Las tres cosas que no hace
A un asistente de diagnóstico hay que juzgarlo tanto por lo que se calla como por lo que dice. Estas tres no dependen de nuestra buena voluntad: están medidas.
No inventa ante una falla que no conoce
No la convierte en una causa fabricada para tener algo que decir. Aparece como lo que es: algo que todavía no conoce.
No presume con una sola muestra
Que una causa haya aparecido una vez no la vuelve la respuesta. Hasta que no se repita lo suficiente, ARIA no le sube la confianza. Una coincidencia no es una tendencia.
No decide por el técnico
La sugerencia le llega al mecánico en el paso donde ya está trabajando. La decisión sigue siendo suya, y queda registrada como suya.
Aprende de su taller, no del promedio.
Las marcas que atiende, los años que le entran y las fallas que ve en su taller no son el promedio de nada. Cada diagnóstico que su técnico confirma cambia lo que ARIA le sugiere al siguiente — y ese conocimiento se queda en el taller aunque la persona no.
En qué plan viene
ARIA básico está en los tres planes, incluido el de entrada. El plan Grupo agrega el contexto histórico del vehículo y el reporte de aprendizaje del taller.