Gestión de taller · de recepción a cobro
Orden desde el primer día. Más inteligente cada semana.
Recepción, inspección, proforma y cobro en un solo flujo. Al cerrar el día, todo está cobrado.
¿Qué taller tiene? General · Centro de servicio · Eléctricos e híbridos · ¿otro? Se configura.
Hecho en Costa Rica · desde ₡25.000 al mes por sucursal, mecánicos ilimitados · SINPE y WhatsApp
Un carro entra a las 8:00. A las 16:30 todo está cobrado.
No es una lista de funciones: es el día. Toque cualquier paso para ver el detalle.
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8:00
Recepción
Se abre la orden con la placa, y el historial del carro ya está ahí.Lo que se capturó la visita pasada no se vuelve a preguntar: ni los datos del cliente ni lo que se le hizo al vehículo.
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8:20
Inspección digital
El mecánico marca cada punto con foto y video.El cliente aprueba o rechaza ítem por ítem, no un documento entero. Lo que autoriza entra al trabajo; lo que no, queda anotado para la próxima visita.
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9:40
Diagnóstico
Ante un código de falla, ARIA sugiere la causa probable.Sugiere a partir de lo que su propio técnico confirmó antes. Si no conoce el código, lo dice en vez de inventar una causa. La decisión sigue siendo del mecánico y queda registrada como suya — así medimos que acierte.
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10:15
Proforma y autorización
Le llega al cliente por WhatsApp y autoriza desde ahí.Sin instalar nada y sin crear una cuenta. Queda registrado qué autorizó y cuándo.
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16:30
Cobro y cierre
Efectivo, transferencia o SINPE, incluso partido entre varios.Lo que se cobró y el estado de la orden son el mismo dato: no hay dos versiones de lo que entró.
La gestión captura el dato. Integra Intelligence lo lee. Por eso mejora con el uso: ARIA sugiere el diagnóstico a partir de lo que su taller confirmó, y las alertas del gerente salen de lo que la operación ya registró.
Y lo que no se cobró, se ve por qué — sin revisar orden por orden.
Lo que se cobró y lo que dice el sistema son el mismo número.
En un taller el dinero no se pierde de golpe: se escapa de a poco. Una orden que se cerró sin cobrar. Un repuesto que salió de bodega y nadie anotó. Una comisión que se recalculó después. Acá nada de eso depende de que alguien se acuerde.
Una orden no se cierra sin cobrarse
No es un aviso que se pueda saltar apurado. El sistema simplemente no la deja pasar a cerrada.
No sale de bodega lo que no está en bodega
Si la pieza no está, no se puede montar en la orden. Su inventario en pantalla es el que hay en el estante.
La comisión queda como quedó
Se guarda tal cual el día que se cerró la orden. Cambiar un porcentaje hoy no le mueve a nadie la liquidación de la semana pasada.
Cobre la inspección, aunque no haya orden.
El cliente que llega «solo a que se lo revisen» hoy se va sin dejar nada. La inspección digital lo convierte en un trabajo cobrable por sí mismo — y en la evidencia que después vende la reparación.
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Se inspecciona con el teléfono
Punto por punto, con foto y video solo donde hay un hallazgo. No hay que abrir una orden para empezar.
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El cliente recibe un enlace
Un reporte limpio, con la evidencia a la vista. No hay que explicarle por teléfono lo que ya puede ver.
- 3
Aprueba ítem por ítem
Marca qué autoriza y qué no, desde su teléfono. Lo aprobado entra al flujo del taller con todo el historial.
El que vio la evidencia aprueba más rápido y discute menos el precio.
Hecho para cómo se trabaja acá.
Lo que su taller ya usa todos los días viene integrado: no hay que cambiar de forma de trabajar para que le sirva.
- WhatsApp — la proforma le llega por donde el cliente ya lee todo lo demás, y queda registrada en la orden.
- SINPE — se registra junto al efectivo y la transferencia, y un cobro se puede partir entre varios métodos.
- Su factura sigue donde está — la emite su facturador electrónico, y si Hacienda se cae usted cobra igual.
¿Ya usa algo? Cambiarse no es empezar de cero. Clientes, vehículos e historial entran al arranque, su catálogo queda configurado antes del primer carro, y la primera jornada es acompañada. Cómo es el alta.
¿Todavía en papel? Llévese gratis la orden de trabajo y la hoja de inspección de 12 puntos que usamos adentro.
Se cobra por taller, no por persona.
Mecánicos, cajeros, órdenes y vehículos ilimitados en los tres planes. El precio va por sucursal y por mes, en colones.
Preguntas que nos hacen
Las que aparecen antes de decidir, contestadas sin rodeos.
¿Qué pasa con los datos que ya tengo?
Se traen en el arranque. Lo revisamos con usted antes de empezar, con lo que tenga —cuaderno, Excel u otro programa— y no se cobra aparte.
¿Cobran por cada mecánico?
No. Se cobra por sucursal. Dentro de una sucursal no hay límite de personas, ni de órdenes, ni de vehículos.
¿Puedo probarlo antes?
Sí. El alta la hacemos con usted: configuramos su catálogo de servicios y sus usuarios antes de que empiece a operar, para que arranque con su taller adentro y no con una pantalla vacía. Escríbanos y lo coordinamos.
¿Tengo que cambiar mi factura electrónica?
No. Es una decisión deliberada: la factura fiscal cambia cada vez que Hacienda cambia, y preferimos que la resuelva su facturador electrónico, que ya la resuelve bien.
¿Funciona en el teléfono del taller?
Sí, y se instala sin bajar nada de una tienda de aplicaciones. Está hecha para el internet real de un taller: si la señal se pone lenta, la pantalla no se queda pegada esperando — le muestra lo último que tenía y usted sigue trabajando.
¿Quién puede ver qué?
Los permisos se definen por persona, no solo por cargo. Un mecánico no ve el dinero, y usted decide caso por caso quién sí.
¿Venden repuestos?
No, y es a propósito. Cuando el sistema dice que hace falta una pieza, nadie está ganando una comisión por esa recomendación.
¿Le quedó una duda que no está acá? Escríbanos y le contestamos.
Vea si le calza a su taller.
Le mostramos el recorrido completo con un carro suyo y sus propios precios.